Tener un aparato pequeño que te permita acceder a internet, de manera casi inmediata y sin importar dónde estas, es una bendición. Bueno, siempre y cuando haya redes disponibles y sin claves dando vueltas por ahí. Pero hay muchas. Les cuento el por qué.Hoy fui al Hotel Marina a entrevistar a Carlos Beca, el director del Cpeip. Como a estas alturas del año ya no funciono mucho (leer el post abajo), cuando llegué al hotel se me olvidó el nombre del entrevistado en cuestión. Ups. Un periodista que no sabe el nombre de la persona a entrevistar. Malo, malo.
Bueno, de mi bolsillo saqué un pequeño dispositivo que hace poco compré (Anita no estuvo muy de acuerdo al principio, pero ahora también le gusta usarlo), busqué una red wi-fi libre (en los hoteles siempre hay), digité en google “director cpeip”, busqué entre las alternativas y... magia, tenía la respuesta en mi palma. Ahhhhhhh... gracias Steve Jobs.


